Cuando se habla de desahucio, se hace referencia al proceso legal diseñado por nuestro sistema jurídico para desalojar a un ocupante ilegítimo de una propiedad inmobiliaria. Aunque comúnmente se asocia la ocupación ilegítima con el ingreso no autorizado a una vivienda, existen otros escenarios que también pueden dar lugar a esta acción y que se detallan a lo largo de este artículo.

 

Cuándo tiene lugar un deshaucio

El desahucio puede tener lugar no solo cuando alguien entra sin permiso a una vivienda, sino también cuando permanece en ella sin autorización, incluso después de haberla tenido previamente, o cuando no se cumple con las condiciones del contrato de arrendamiento, entre otros casos.

 

Tipos de desahucio en España

Hay cuatro tipos principales de desahucio, cada uno relacionado con una situación específica: desahucio express, desahucio por incumplimiento contractual, desahucio por finalización del contrato y desahucio por precario. Estos procesos son complejos y se recomienda la asistencia de un equipo legal especializado en Derecho Civil.

 

Desahucio express

Este tipo de desahucio se aplica en situaciones ilegales donde una persona ocupa una vivienda sin consentimiento del propietario. Fue establecido en 2018 para abordar la problemática surgida tras la crisis económica y permite un proceso más breve para el desalojo de inquilinos morosos o okupas.

 

Desahucio por incumplimiento contractual

Cuando un inquilino no paga el alquiler o incumple otras obligaciones contractuales, el propietario puede resolver el contrato de arrendamiento y solicitar el desahucio.

 

 

Desahucio por finalización del contrato

En este caso, el desahucio se realiza cuando finaliza el contrato de arrendamiento y el inquilino se niega a abandonar la propiedad. Este tipo de desahucio no puede solicitarse después de que haya pasado el plazo de arrendamiento inicial si es menor a cinco años.

 

Desahucio por precario

Este tipo de desahucio se refiere a la situación en la que el propietario permite a otra persona residir en su propiedad sin recibir ningún pago de alquiler. Si el propietario revoca este permiso y el ocupante no abandona la vivienda, se puede iniciar un desahucio por precario.

 

Procedimiento de desahucio en España

El procedimiento de desahucio debe iniciarse a través de la vía judicial. Es crucial evitar acciones ilegales, ya que la legislación protege la inviolabilidad del domicilio. Antes de recurrir a la fuerza, es recomendable buscar asesoramiento legal para evitar problemas legales adicionales.

 

El proceso de desahucio comienza con la presentación de una demanda ante el juzgado competente, firmada por abogado y procurador. Se notifica al demandado la posibilidad de desalojar la vivienda, oponerse a la demanda o pagar lo adeudado para evitar el desahucio.

 

Si hay oposición, se programa un juicio verbal donde ambas partes exponen sus argumentos y el juzgado emite una sentencia. Si no hay oposición pero tampoco desalojo voluntario, se programa el lanzamiento, que es el día en que se efectúa el desahucio.

 

Enervación del desahucio: cómo evitar el desalojo

El inquilino puede evitar el desahucio mediante la enervación, pagando las rentas adeudadas después de recibir una notificación fehaciente de desalojo. Es esencial contar con asesoramiento legal para evitar problemas futuros tanto para inquilinos como propietarios.